De los ‘súper pozos’ a los ‘mega pozos’: la nueva era de YPF

Se trata de perforaciones de más de 3.000 metros, en vez de los 2.600 como ya se hacía.

De los 'súper pozos' a los 'mega pozos': la nueva era de YPF
De los ‘súper pozos’ a los ‘mega pozos’: la nueva era de YPF

La compañía petrolera YPF dejó atrás la era de los “súper pozos” para adentrarse en la de los “mega pozos”. Estas perforaciones dominarán el escenario de la industria energética durante la próxima década, aseguran en la compañía.

La petrolera anunció que iniciará la perforación de un mega pozo en Vaca Muerta que tendrá más de 3.000 metros de horizontalidad. Una experiencia inédita con la cual se pretende aprovechar al máximo el rendimiento del yacimiento. En los últimos 3 años los “súper pozos” verticales, compuestos por kilómetros de descenso directo, eran el tipo de proyecto que cubría las expectativas de las empresas del sector en formaciones shale oil. Pero a medida que los ingenieros sumaron experiencia sobre la roca madre, cambiaron las perspectivas y los diseños.

La sociedad YPF/Chevron computa 585 pozos perforados en Vaca Muerta (con 555 en producción en Loma Campana) pero ninguno con estas características. Hasta el momento, sus mayores perforaciones horizontales presentaban números de 2.600 metros con 35 fracturas. Otras empresas como Shell, habían desarrollado pozos de 1.500 metros y 15 fracturas. Los retornos oscilan entre los 700 y los 1700 barriles diarios. A esas profundidades el número es elástico y no siempre predecible.

El flamante mega pozo exhibirá 3.200 metros horizontales y 40 fracturas. Las fracturas son micro explosiones controladas, al interior del pozo. Estas provocan grietas en la roca por las que fluye el crudo.

El plazo de ejecución será de 42 días y la inversión de US$ 15 millones, según informó Pablo Bizzoto, gerente ejecutivo de Recursos No Convencionales de YPF. Para darse una idea, normalmente la petrolera nacional ocupa entre US$ 8 y US$ 10 millones en sus perforaciones horizontales. Un valor de todos modos récord en función de lo que se venía gastando en la materia.

Una de las claves del negocio en Vaca Muerta es conseguir que la inversión por pozo sea lo suficientemente baja para atraer nuevos capitales. Los apostadores internacionales prefieren ir sobre seguro, por esto YPF ha debido ser punta de lanza y demostrar que extraer petróleo y gas se podía hacer por mucho menos. Al principio de la sociedad con Chevron, la compañía nacional tuvo que desembolsar hasta 20 millones por pozo vertical. En Estados Unidos el costo de los verticales rondan los US$ 2 millones y los horizontales llegan a los US$ 7 millones.

La baja del valor del barril de crudo de US$ 100 a US$ 46 en 2015 desinfló las expectativas depositadas sobre Vaca Muerta. La única respuesta posible a este fenómeno de mercado era lograr achicar la inversión.

Bizzoto confirmó que YPF reducirá drásticamente sus costos de perforación en 2018. La inversión sobre pozos horizontales de 1500 metros y 20 fracturas podría quedar en US$ 7,5 millones. Esto significa que el precio de producción por barril tocará los US$ 10 dólares contra los US$ 32 que mostraba en 2015. Son niveles propios de los Estados Unidos. En la actualidad se estima en US$ 13 por barril. “Para mejorar la relación costo productividad debemos seguir avanzando en materia de logística en el uso del agua y la arena, cuando son trasladadas desde grandes distancias, y debemos bajar los costos unitarios con exenciones impositivas”, abundó Bizzoto.

Es la misma línea de análisis, el gerente de Operaciones de ExxonMobil, Ricardo Livieres ha dicho en estos días: “Antes de ir a un desarrollo masivo de Vaca Muerta, la empresa considera indispensable una mayor conectividad entre bloques para entender mejor la comercialidad de los distintos productos”. ExxonMobil ha perforado en el yacimiento no convencional más de 170 pozos.

Bizzoto aseguró además que el desarrollo tecnológico en Vaca Muerta ya va a la par con el país del norte, el mayor productor de no convencionales del planeta. También indicó que el costo de extracción de gas en la cuenca neuquina (en El Orejano), se acerca a los US$ 2 por millón de BTU frente a un precio de compra -subsidiado por el gobierno nacional- de 7,5 el millón de BTU.

Todos estos argumentos hacen anticipar al ministro de Energía, Juan José Aranguren, que la inversión en Vaca Muerta podría trepar a los US$ 20.000 millones desde 2019.

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