Depresión, un mal que avanza en la sociedad actual

Depresión, un mal que avanza en la sociedad actual
Depresión, un mal que avanza en la sociedad actual

Advierten la importancia de diagnosticar y tratar la depresión, un mal que avanza en la sociedad actual.

La depresión, principal causa de problemas de salud y discapacidad mundial, alcanza en la actualidad una dimensión sin precedentes, pero la mitad de los afectados no accede a ningún tratamiento o los abandona, según estimaciones de especialistas y la Organización Mundial de la Salud (OMS), divulgadas en el marco del Día Internacional de la Salud que se conmemora el 7 de abril bajo el lema “hablemos de la depresión”.

La OMS reportó que los casos de depresión aumentaron 20% en la última década en la región de las Américas, cifra dentro de la que se inscribe Argentina, y suele estar más presente en las mujeres, aunque atraviesa todos los sectores sociales y las edades.

La falta de tratamiento se debe en gran medida a los prejuicios y la estigmatización social que conlleva revelar un estado depresivo, o al hecho de que mucha gente desconoce o niega los síntomas emocionales que padece.

Las causas, que son múltiples, psicológicas y sociales, y a la vez individuales, ya que cada persona vive su propia singularidad, están atravesadas por el sufrimiento, sentimientos de tristeza combinados con una pérdida de interés por las cosas, trastornos del sueño o del apetito, entre otros síntomas.

En este marco, en el que convergen muchos factores de fondo, la convivencia con este padecimiento, la desgana y falta de sentido es como un impasse de la existencia que a veces, al no encontrar ninguna salida y de manera extrema, lleva al suicidio; y en la mayoría de los casos deteriora fuertemente la calidad de vida.

“Es muy amplio el espectro de las depresiones. Nosotros insistimos en el tratamiento psicoterapéutico, que el paciente pueda elaborar el por qué de su depresión. Se puede combinar con fármacos cuando hace falta, aunque muchas veces un buen tratamiento alcanza, pero igualmente cada caso es particular”, dijo a Télam Nora Taubenslag, jefa de Interconsultas y Psiquiatría de Salud Mental del Hospital de Clínicas, de la Ciudad.

La especialista se refirió a determinados indicadores para que los médicos clínicos tengan en cuenta cuando van a realizar el diagnóstico, ya que muchas veces atienden a pacientes que ocultan una depresión detrás de consultas por distintas dolencias.

“El clínico debe tener presente a la depresión como subyacente ante quejas físicas variadas y difusas y debe ejercitar su habilidad diagnóstica en esa área. El clínico puede encontrar depresión si piensa en ella. Si no, pasará subdiagnosticada”, precisó.

Por su parte, Ana Pérez, psicoanalista y psicóloga clínica del Hospital Teresa Germani del partido bonaerense de La Matanza, precisó a Télam que en general “la gente viene a pedir más que nada un psiquiatra porque se asocia la depresión con la psiquiatría y ellos mismos se identifican con esa idea de ‘estoy deprimida’ o ‘soy depresiva o depresivo'”.

“Lo primero que hay que hacer es un trabajo de desidentificación con esa figura y diferenciar lo que es una tristeza de una depresión y de cierta dificultad para sentir el sufrimiento y querer aplacarlo con una pastilla”, dijo.

Siempre está la pregunta “¿puedo tomar algo para no sentirme así?”, señaló Pérez, tras aclarar que “hay determinados casos en que la reflexión está obstaculizada por tanto sufrimiento, entonces es necesaria la medicación”.

No obstante, aclaró que cuando uno está frente al síntoma “si lo medicas, se aplaca y el sufrimiento disminuye sin llegar a la causa y entonces muchas veces la persona abandona el tratamiento psicológico y toma remedios muchos años hasta que ya no aguanta más porque lo que originó la depresión sigue estando, y entonces vuelve a la psicología, o no”.

La psicoanalista expresó que la depresión “sucede cuando el deseo no está encausado” y remarcó que cada caso es individual y requiere de su propia atención y análisis.

Pérez enmarcó los niveles de depresión actuales y dificultades para encarar un tratamiento dentro de “este momento en el que hay mucha estimulación visual, mucha información, donde no hay espacio para el pensamiento; donde la tecnología esta ofreciendo todo el tiempo cosas para no pensar, y entonces este contexto sostiene la situación sufriente del sujeto”, que se combina muchas veces con “crisis de angustia”.

Al ser la depresión la principal causa de enfermedades, la campaña mundial de la OMS está orientada a que “cada vez más personas busquen y obtengan ayuda”, en tanto la organización hizo un llamado a que los países “se replanteen su visión de la salud mental y la traten con la urgencia que se merece”, dijo la directora general, Margaret Chan, en relación al abordaje de la problemática y a la inversión en el área.

En referencia de algunas de las enfermedades que puede provocar la depresión, la Federación Argentina de Cardiología advirtió que este mal es un factor de riesgo de infartos y ACV, ya que “incrementa cinco veces la posibilidad de sufrir un infarto y seis veces la de un ACV”, y a su vez las personas con enfermedades cardiovasculares tienen más posibilidades de padecer depresión.

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