Eeclamos de los centennials a los políticos para las próximas elecciones

Son jóvenes de entre 18 y 24 años y representan al 22% del padrón. Para el 62%, es importante que los candidatos tengan una postura clara con respecto al aborto. La gran mayoría hoy no simpatiza con ningún partido político.

Tienen entre 18 y 24 años. Les duele la pobreza y la crisis. Para el 62% es importante que el próximo presidente tenga una posición clara respecto al aborto y el 84% pide que asegure la Educación Sexual Integral en las escuelas. Les interesan las causas globales, como el cuidado del medio ambiente, y no les convence la política tradicional: el 71% afirma que hoy no simpatiza con ningún partido político, el 10% ya se identifica con uno y el 25% deja abierta la puerta a una posible simpatía en el futuro.

Estos son algunos de los resultados que presentó la consultora Ipsos Argentina de su investigación «Generación Z, hacia una política de la sensibilidad», que aborda la relación que los jóvenes centennials tienen con la política en nuestro país.

Hicieron encuestas cuantitativas a nivel nacional entre 1.500 chicos y encuestas cualitativas en el área Metropolitana. Con esos datos, analizaron cómo viven, sienten y piensan la política quienes representan el 22% del padrón electoral en condiciones de votar en el 2019. Un total de más de 6 millones de argentinos.

Es una generación plural, flexible, con valores globales y que “no caretea”, porque valora lo real y la idea de la sensibilidad. Tiene una visión muy amplia de lo político: sus formas de vincularse en el plano amoroso, su conducta sexual, y su forma de cuidar el planeta son “políticas”. Y se informan sobre las campañas, en mayor medida, a través de las redes sociales.

Es una generación en gran parte feminista, y esto es algo que atraviesa a varones y a mujeres por igual. Para muchos de estos jóvenes, la lucha feminista es un modelo a seguir: no solo sintonizan con la causa, sino también con la forma en que se desenvuelve.

En esa línea, muchos creen que el aborto legal y gratuito debe estar al tope de la agenda. Cuando les preguntaron qué tan importante les parece que los candidatos se posicionen claramente con respecto al tema, el 33% lo consideró muy importante y el 29% dijo que es bastante importante. Para el 29% es poco o nada importante, mientras que el 10% 

Más avasallante es la postura que tienen sobre la Educación Sexual Integral (ESI). El 62% está “muy de acuerdo” y el 22% “bastante de acuerdo” con que el próximo presidente asegure su cumplimiento en las escuelas públicas y privadas. El 12% se expresó algo o muy en desacuerdo, mientras que el 5% restante “no sabe”.

La de ellos, es una “política de las causas”. Se identifican con valores universales, como la igualdad de género, el respeto por la diversidad y la equidad social. También se ponen la camiseta por la protección del lugar donde vivimos: para la generación Z es tres veces más importante que el próximo presidente se ocupe del medio ambiente, más que cualquier otro segmento de edad.

En su idealización por construir un mundo mejor, muchos de los encuestados despliegan una fuerte desconfianza hacia la política tradicional. El 46% dijo que nunca va a sentir simpatía por ningún partido político, mientras que 25% sostuvo que actualmente no simpatiza, pero que podría llegar a hacerlo. El 10% simpatiza con algún partido, el 4% es afiliado, y el resto “no sabe o no contesta”.

Estos jóvenes aspiran a que la política sea solidaria. La inequidad les duele, y creen que la solución es para todos o no es para ninguno. De hecho, el 49% señaló que el atributo más importante que debe tener el próximo presidente es “preocuparse por la situación de los pobres”.

La crisis afecta en forma cotidiana a estos chicos que –en su gran mayoría- todavía viven con sus padres. “No sé qué pasó, pero abrís la heladera y antes había cosas. Ahora falta esto, falta lo otro”, dijo uno de los encuestados. Por eso, cuando indagaron en los atributos más importantes que debe tener los candidatos, la principal respuesta –compartida entre el 52% de los encuestados- fue “que tenga capacidad de resolver el problema de la inflación”.

Cuando les preguntaron por el político ideal, lo imaginaron como una mujer, de entre 35 y 45 años, que tiene vocación social y que «se hizo de abajo». Los chicos que viven en el área metropolitana, resaltaron que debe “venir del interior”. Y el modelo de familia de esta supuesta candidata no es relevante: da lo mismo cuál sea su elección sexual, si está casada, si tiene o no tiene hijos.

De mayor a menor, los temas que esa política ideal tiene en su agenda son el feminismo, el aborto legal y gratuito, el trabajo para todos (en particular los jóvenes), la distribución justa del ingreso, el desarrollo de la industria nacional, la educación de calidad y gratuita, el respeto de la diversidad, la protección del medio ambiente, las políticas inclusivas, la seguridad, el respeto de las libertades individuales y el desarrollo.

Una agenda amplia y comprometida. Tanto, como esta generación que quiere ser escuchada y formar parte del cambio.

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