El problema de la falta de recursos capacitados para servicios de software

La consultora Sonia Agnese afirmó que «las políticas vinculadas a la promoción en los estudios e incentivos de estas nuevas habilidades son fundamentales».

El problema de la falta de recursos capacitados para servicios de software.

El problema principal que hoy tiene la Argentina en este sector es la falta de recursos capacitados para servicios de software, es uno de los pocos sectores que crece la demanda de nuevos puestos de trabajo y no hay personal suficiente para cubrirlos», advirtió Sonia Agnese, analista senior para América Latina en Ovum, una de las principales consultoras del mundo sobre las tecnologías de la información y la comunicación.

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En la siguiente entrevista de iProfesional, Agnese analiza las medidas que deberían adoptarse para impulsar la economía digital en la Argentina.

– ¿Qué medidas debería tomar el próximo Gobierno nacional para impulsar la economía digital? / ¿Cuáles son las reformas de políticas públicas necesarias para la expansión de la conectividad para que el país pueda beneficiarse de la próxima ola de innovación que transformará a las industrias, basada en tecnologías como la inteligencia artificial, Internet de las cosas y Big Data?

-Actualmente todos los marcos regulatorios a nivel mundial están en discusión y requiriendo una evolución hacia los cambios que implican los desafíos de la transformación digital y las nuevas tecnologías.

En muchos sentidos las inversiones en nuevas tecnologías no son diferente a lo que requiere cualquier inversor, que son previsibilidad, reglas claras, transparencia, que funcionen las instituciones, políticas impositivas no excesivas, entre las principales.

Particularmente en la Argentina se da una coyuntura económica de mucha imprevisibilidad y desconfianza para los inversores, esto evidentemente tiene efectos directos sobre la inversión en cualquier sector. Primero hay que entender el plan económico global del gobierno, para luego centrarse en lo específico de cada sector.

A la vez hay que entender que los gobiernos locales tienen cada vez más incidencia en el despliegue de redes por todas las habilitaciones municipales requeridas por la extensión de las redes y así como la gran posibilidad de lograr sinergias para el desarrollo de las «Smart cities».

Esto implica mejoras en temas de movilidad, seguridad, salud, aprovechamiento energético, lo que hace al manejo de residuos, entre otros. Que los gobiernos locales logren trabajar y coordinar junto con los proveedores de redes es fundamental, facilitando y colaborando para el despliegue de nuevas redes es también fundamental. No ver a las telecomunicaciones como una fuente de recaudación, sino a través de alianzas público-privadas facilitando mejores servicios a los ciudadanos.

-En comparación on Brasil, México, Colombia y Chile, ¿cómo se encuentra la Argentina en materia legislativa de telecomunicaciones, software, servicios informáticos y hardware? ¿A la zaga o adelantada?

-La Argentina tiene una ley de software que es positiva y en eso ha habido coincidencia en todos los gobiernos y continuidad, eso es muy positivo. Esperemos que continúe esta política.

El problema principal que hoy tiene la Argentina en este sector es la falta de recursos capacitados para servicios de software, es uno de los pocos sectores que crece la demanda de nuevos puestos de trabajo y no hay personal suficiente para cubrirlos.

Las políticas vinculadas a la promoción en los estudios e incentivos de estas nuevas habilidades son fundamentales, tanto de jóvenes como la reconversión de personas que vienen de otro perfil.

La incertidumbre cambiaria y el posible desdoblamiento cambiario hace que la exportación de servicios al exterior, que es una fuente importante de recursos, se plantee si las empresas decidan establecerse en otro país donde hay más estabilidad y mejoras impositivas, lo que sería una lástima y una oportunidad perdida.

La política de fabricación local es otro de los puntos de discusión, y como se establecen los aranceles de importación de equipamiento tecnológico. Ya actualmente el dólar está en valores muy altos, lo que preocupa si, adicionalmente, se cargan con costos adicionales de impuestos específicos. Dar señales claras es fundamental.

Uno de los puntos centrales es asegurar una autoridad regulatoria independiente y profesional. México ha trabajado mucho para esto en los últimos años luego de la Reforma del sector de telecomunicaciones.

Colombia acaba de dictar una nueva ley para contar con un regulador convergente (medios y comunicaciones) que está en proceso de creación. Esperemos que la Argentina también trabaje en este sentido, hacia una un regulador independiente para supervisar los sectores de medios y telecomunicaciones independiente del poder político de gobierno, con autonomía financiera y con mecanismos transparentes y la selección de cargos en base al mérito y conocimiento.

-En la última década hubo cambios significativos y constantes en las estructuras que definen la política pública del sector TIC, como la regulación específica. ¿Estos cambios atentan contra la previsibilidad y seguridad jurídica, factores clave para una industria intensiva en inversiones?

-Hoy tenemos un marco legal del sector de las telecomunicaciones y medios que está conformado por una especie de «patchwork regulatorio» con retazos en distintas leyes, decretos, resoluciones que los inversores querrían ver en forma ordenada.

Esto en parte porque la discusión y debate de la ley de medios (Ley de servicios de Comunicación Audiovisual) dejó marcas y grietas muy profundas que hace que sea difícil plantear su total reforma y la posibilidad de quedar enmarcada en un marco regulatorio general.

Y, por otro lado, hoy uno de los desafíos más grandes es el avance tecnológico y como regular lo nuevo y con qué reglas compiten los nuevos servicios tecnológicos con los operadores tradicionales.

Hoy el principal medio de comunicación es WhatsApp y el canal más visto es YouTube, si deben ser regulados este tipo de servicios y cómo, estas son las preguntas regulatorias centrales que hoy nos tenemos que hacer, y como contracara, como regular con incentivos para asegurar que se desplieguen las redes físicas para que Internet y estos servicios nos lleguen.

En muchos casos es necesario desregular más que regular, asegurándonos la defensa de los derechos de los consumidores y la defensa de la competencia.

Dentro de este contexto complejo a nivel global, se encuentran los antecedentes de la gestión del gobierno anterior, donde el sector de telecomunicaciones estuvo con tarifas congeladas en los servicios de telefonía fija, amenazas de declarar servicio público a la telefonía móvil, demora en la asignación de espectro y la gran batalla de la ley de medios.

Esto hizo que se frenen inversiones y la red de telecomunicaciones con muy baja calidad. Esperemos que se den pronto señales claras, respecto a la importancia que tiene el sector de telecomunicaciones y se establezcan medidas para fomentar el despliegue de las tan requeridas redes de conectividad de banda ancha.

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