En Chile, la crisis de confianza domina la carrera por la presidencia

En Chile, la crisis de confianza domina la carrera por la presidencia
En Chile, la crisis de confianza domina la carrera por la presidencia

Los candidatos para las elecciones de noviembre se enfocan cada vez más en generar credibilidad entre los votantes.

La política en Chile lleva por lo menos dos años en una crisis aguda de credibilidad. Se destaparon casos de corrupción y de financiación ilegal que involucraron al oficialismo, oposición, empresarios, operadores y hasta lobbistas.

En ese contexto, la campaña para las elecciones presidenciales de noviembre próximo empezó por primera vez con una suerte de gran prueba de transparencia a la que se somete a los candidatos, y casi todos tuvieron que dedicar tiempo para dar explicaciones por su patrimonio, conexiones con el Estado, negocios y respaldos financieros de sus partidos. Si bien hay nuevos actores que podrían considerarse “limpios”, los postulantes mejor posicionados son los que tienen cierta experiencia en campañas, como el ex presidente Sebastián Piñera y el senador Alejandro Guillier.

El analista político Fernando García, de la Universidad Diego Portales, y representante en Chile de la Cumbre Mundial de Comunicación Política, dice que sin duda éste es el tema de estas elecciones. “Antes estuvimos preocupados por el crecimiento macroeconómico, la delincuencia, las reformas estructurales, pero ahora hay signos de mayor exigencia de transparencia que no vienen de la ciudadanía, sino de grupos de interés o de gremios. Acá no hay grandes manifestaciones como en Brasil contra el presidente Michel Temer”.

El primero en tratar de recuperar la confianza fue Piñera, empresario y una de las fortunas más grandes de Chile, cuando anunció que él y su núcleo familiar se desligarán a través de fideicomisos ciegos de varios cientos de millones de dólares que administran bajo una sociedad llamada Bancard. Sin embargo, la cifra que entregó en su declaración patrimonial (800 millones de dólares) no cuadraba con lo que indicó la revista Forbes (2700 millones de dólares), ante lo cual explicó que a lo que él declaró había que adaptarle el valor de mercado.

Piñera participa en otras 17 sociedades y tiene inversiones en todo tipo de instrumentos. En las últimas dos semanas, él y su comando tuvieron que salir a dar respuestas frente a dos investigaciones de la prensa, e incluso chocaron con el Colegio de Periodistas.

Una de las investigaciones dio cuenta de una sociedad familiar desconocida hasta ahora, que tiene base en islas Vírgenes, y la otra detectó que la declaración de patrimonio del candidato contiene información que omitió en 2010, cuando asumió como mandatario.

Mientras tanto, Piñera tuvo que hacer énfasis en frases como “nunca un candidato ha sido tan transparente” y “haga lo que haga, nunca van a quedar satisfechos”.

Los partidos estiman que la crisis de confianza puede crecer y aumentar la abstención. De hecho, si votara entre el 35% y el 40% del padrón, la primera vuelta sería considerada un éxito.

Por ejemplo, Guillier, con menos de cinco años en la arena política, se vio forzado a dar explicaciones cuando se conoció que el Partido Socialista (que lo apoya) durante varios años administró su patrimonio al invertir en empresas del yerno de Augusto Pinochet, Julio Ponce Lerou. Una de ellas era SQM, que salpicó en un escándalo de financiamiento ilícito al candidato del Partido Progresista, Marco Enríquez-Ominami.

Ante el descalabro en el socialismo, Guillier dijo que “son hechos dolorosos, de un tipo de política que no queremos”, y pidió al partido dar explicaciones. Luego, salió a reunir firmas en la calle para inscribir su candidatura y en eso está, mientras que la senadora Carolina Goic, que va directo a primera vuelta por Democracia Cristiana, también tuvo que “defender” públicamente a dos hermanos mencionados en un reportaje entre los parientes de políticos que reciben grandes sueldos por trabajos para el Estado.

La periodista Beatriz Sánchez y el sociólogo Alberto Mayol, quienes definirán en la primaria al candidato del Frente Amplio, parecen no tener cuentas que rendir más allá de la política. De hecho, esta semana sostuvieron un primer debate en televisión abierta y hablaron de todo, menos de su patrimonio.

“La política tradicional está manchada. Hay nuevas camadas de gente que se está politizando y los nuevos actores van por otra agenda”, explicó Fernando García. “Existe una construcción con respecto a esta clase política dominante, que viene desde 1988, asociada a malas prácticas, conflictos de interés, nepotismo, que hace que la función representativa de esa clase pierda valor. Pero el elector se escapa, fluye hacia afuera. Las grandes cifras de abstención significan gente despolitizada”, agregó.

Unos comicios impredecibles

Las elecciones del 19 de noviembre próximo en Chile se han vuelto impredecibles por el alto porcentaje de abstención que prevén las encuestas; en las municipales de octubre pasado llegó al 65% En los últimos sondeos figura a la cabeza de la carrera electoral el ex presidente Sebastián Piñera, pero con sólo el 26% de las preferencias; lo sigue con un 15% de apoyo el senador de centroizquierda Alejandro Guillier.

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