Maridajes 2.0: ¿Con qué acompañas las comidas?

Maridajes 2.0: ¿Con qué acompañas las comidas?

Maridajes 2.0: ¿Con qué acompañas las comidas?

Qué le pongo para beber? Parecía que todo estaba inventado en esto del maridaje, pero la realidad es que no. Muchos son los que se mantienen fieles a la copa de vino (tintos para las carnes y blancos para los pescados, y no existe posible variación) o a la clásica botella de agua mineral, aunque ésta también sufra (a menudo) muchas y sorprendentes variaciones.

Jamás pensamos en acompañar una hamburguesa de carne de ternera con un dulce batido de fresa (y sirope de chocolate) o un tradicional bocadillo de jamón serrano con una copa de refinado champagne francés. Algunos no renuncian a la caña de cerveza a la hora de la comida, otros buscan en las cartas las botellas de agua más sofisticadas y, atención: ya no será preciso esperar hasta la hora del ‘afterwork’ para tomar un gintonic, ahora también es posible a la hora de la comida (o de la cena).

1.- ¿Vino blanco con hielo?. El vino (blanco, tinto o rosado) siempre será una de las bebidas más aplaudidas (y pedidas), y más aún con el actual boom de las ‘bodegas jóvenes’, llenas de creatividad. Puede que se trate de una moda, pasajera como tantas otras, pero son muchos los que han caído rendidos a ese “tic” de echarle unas piezas de hielo al vino blanco. Muchos otros, por el contrario, se mantienen totalmente en contra de cometer “tal destrozo”. Lo cierto es que, en verano, el vino blanco parece entrar mucho mejor si está muy (muy) frío, pero mientras tanto los puristas entonan al unísono eso de: ¡Sacrilegio!

2.- “El agua más rara que tenga en la carta, por favor”. Ya no nos conformamos con el agua mineral ‘de toda la vida’, esa que sirven en cualquier restaurante fuera del circuito de ‘lo cool’. El mundo del agua embotellada se ha sofisticado y existen, en las cartas de muchos restaurantes, una infinita variedad de marcas cuyas botellas parecen esculturas (casi frascos de perfume) y con etiquetas que nos permiten viajar hasta manantiales en Oceanía. Pero la pregunta es: ¿por qué no conformarnos con los manantiales de la geografía española?

3.- ¿Batido y hamburguesa?. También el mundo de la ‘comida rápida’ ha evolucionado en eso de los maridajes. Atrás dejamos los vasos “XL” plagados de refresco burbujeante, ahora toca pedirse un milkshake o batido (para enemigos de los anglicismos). Es el caso de la cadena de comida rápida ‘Steak n Shake’, que acaba de abrir su primer local en Madrid (en la Plaza de Canalejas, 3), y que ofrece una amplia variedad de hamburguesas y apetecibles batidos dulces. ¿Te atreves o eres de esas que se rellena, continuamente, el vaso en la maquina de refrescos?

4.- ¿Champagne francés y bocadillo de jamón?. Un clásico bocadillo de jamón serrano (recién cortado y con el pan caliente) acompañado de una copa de champagne francés, ¿suena bien verdad?. Esto es lo que ocurre si pisas el madrileño Only You Hotel & Lounge, en la calle Barquillo. Han realizado una interesante colaboración con la reconocida marca francesa Veuve Clicquot, ofreciendo una amplia variedad de bocadillos maridados con copa de champagne ‘Rich’. Ésta apuesta gastronómica lleva el nombre de “B-ONLY’S” y cada bocadillo es bautizado con los nombres de calles del madrileño barrio de las Salesas, donde se sitúa el hotel. También en ‘Bocadillo de Jamón y Champán’, que ya va por su segundo local en la capital, este maridaje será más que imprescindible.

5.- ¿Gintonic para acompañar la comida?. Ya no tienes porqué esperar al ‘afterwork’, ese gran momento de ‘esparcimiento’ después de la salida del trabajo, para disfrutar de unos gintonics. Muchos locales ya ofrecen en sus cartas la posibilidad de maridar platos, en su mayoría creados para la ocasión, con bebidas como la ginebra. Es el caso de locales como Aspen, El Gordo de Velázquez o Tse Yang, en el Hotel Villamagna, que poseen platos perfectos para degustar acompañados de un ‘Jin Tonic’, elaborado con la prestigiosa ginebra británica Jinzu. Platos con toques japones o cocina fusión, cuya ligereza y frescura son perfectas para maridar con un refrescante gintonic. Pero ojo, cuenta las copas si no la vuelta al trabajo será demasiado costosa.

6.- ¿Mojitos y cócteles?. Es el caso, por ejemplo, del restaurante ‘La Candelita’ (en pleno centro de Madrid), en el que poseen una amplia barra de cócteles que te permitirá disfrutarlos también a la hora de la comida o de la cena. Los platos más ligeros de la carta son perfectos acompañantes de un refrescante mojito de fresa o un combinado con auténtico ron. Pero, atención: no podrás hacerlo en todos los restaurantes, ya que para ello tiene que haber (detrás de la barra) un barman cualificado que sepa hacer buen uso de las cantidades, las etiquetas y los movimientos mágicos de muñeca. La Michelada, en los restaurantes mexicanos, también será una muy buena opción.

7.- “No sin mi caña”. Son muchos los que no renuncian a la clásica (y castiza) caña de cerveza, apostados en la barra o sentados en la mesa. Además las cerveza patrias, cada vez más, han desplegado todo un aparato de comunicación y están presentes en muchos de los restaurantes de moda de todas las ciudades. La cerveza se sigue proponiendo como una de las bebidas líder para gusto de los españoles. Incluso con los postres, aunque parezca sorprendente, la cerveza puede ser una perfecta compañera del chocolate: el amargor del cacao funciona muy bien con los toques dulzones de algunas cervezas, como la ‘Jacometrezo’ de Casimiro Mahou.

8.- ¿Con gazpacho? Las comidas de verano pueden también estar acompañadas de un refrescante gazpacho, y no sólo de tomate. El boom de este tradicional plato español (o bebida, según como se mire) ha estallado y ahora también podrás tomártelo de fresa, de sandía o de melocotón, entre otras muchas frutas (la cuestión es “jugar” y echarle un poco de creatividad). Si no te apetece tomarlo durante la comida, ¿por qué no combinarlo con los postres? Hacerlo con los gazpachos de frutas será todo un acierto.

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