Zonas erógenas

Aunque cada persona es un mundo, en cuestión de estimulación existen ciertos puntos corporales, zonas erógenas, que en mayor o menor intensidad (eso va en cuestión de gustos), son claves para alcanzar el clímax en las relaciones sexuales y obtener el mayor placer posible de ellas.

Cuerpo Mujer Belleza

Los llamados ‘preliminares’ son una parte esencial del sexo, pero tal y como señala un estudio elaborado por Control, son la asignatura pendiente de los españoles. Solo un 18% de los encuestados afirmó conocer “perfectamente” las zonas erógenas de su pareja, mientras que el 82% restante afirmó “tener dudas”.

Además del qué, también hay que saber el cómo, y en esta materia entran en juego lubricantes, aceites y juguetes sexuales. Los más utilizados son los primeros (un 67% de los encuestados los utiliza con regularidad), seguidos de los geles de masajes (46%) y los anillos vibradores (37%).

Para aclarar dudas y ‘orientar’ a hombres y mujeres sobre la estimulación, la empresa, con la colaboración de la sexóloga Nayara Malnero, han elaborado un mapa de las zonas erógenas que puede ser la brújula perfecta en el camino hacia el placer:

CUELLO, NUCA Y OÍDOS: Son zonas erógenas por excelencia. Comenzar con suaves besos desde sus hombros, acariciando su cuello hasta llegar a la oreja, ¡es éxito garantizado!

PECHO: Los pechos femeninos son mucho más sensibles a la estimulación que los masculinos. Muchas mujeres pueden incluso llegar al orgasmo con un masaje en esta zona.

BRAZOS: Las extremidades superiores son especialmente sensibles en el caso de las mujeres, concretamente la zona que se encuentra en la parte anterior al codo. Un recorrido suave con la yema de los dedos puede ser muy estimulante.

VULVA: Tiene muchas más terminaciones nerviosas que la vagina.

PIES: Están llenos de terminaciones nerviosas así que masajearlos, evitando las cosquillas, puede ser muy placentero. Un suave masaje en la planta de los pies, desde el tobillo hasta los dedos es una buena vía de estimulación.

OJOS: A los hombres se les despierta el apetito sexual a través de la vista. Las siluetas, los contornos y las formas corporales son grandes estimulantes.

BOCA: Susurrar, soplar, morder, besar… hay un sinfín de posibilidades para conseguir una combinación explosiva.

ESPALDA: El tacto de unas manos acariciando la espalda, acompañado de besos, es ideal para estimular el sistema nervioso central.

PIERNAS: Las pequeñas presiones y golpes, así como las vibraciones, favorecen la relajación y el disfrute La zona superior de la pierna, cerca de la ingle, es especialmente sensible.

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